2 + 1 (de mayo)

Los fusilamientos del 3 de mayo es un cuadro universal. Goya lo pintó en la primavera de 1814 y, más allá de ser una veraz crónica del horror y el desastre de
Durante aquellos días de 1808, los ciudadanos madrileños se organizaron en partidas de barrio y, guiados por la experiencia de los únicos dos militares españoles que abandonaron el cuartel para apoyar la causa, intentaron expulsar a los soldados franceses de la ciudad. Los dos héroes eran Luís Daoíz y Pedro Velarde, cuyos apellidos dan nombre a dos calles de la capital. La del segundo desemboca en la plaza del Dos de Mayo, y ambas se encuentran en Malasaña, un barrio cuyas fiestas populares conmemoran lo sucedido en aquellos días de primavera y cuyo nombre rinde honor a Manuela, la heroína más famosa de aquel episodio.
Casi dos siglos después, en Madrid no hay insurrectos ni tropas invasoras. Por supuesto, ya no hay ejecuciones, y los únicos uniformes que se ven por la calle son los de
Como es de suponer, las fiestas de Malasaña tienen lugar el segundo día de mayo de cada año. Cada año hasta este, en el que el Ayuntamiento de Madrid denegó -alegando los posibles disturbios que luego se desataron- la posibilidad de celebrar las fiestas, y se aseguró de hacer cumplir su prohibición con un despliegue policial inmenso.
Dice mi abuela que antes todo tenía sentido. Y tiene razón. Porque hace unos días, por las calles de Malasaña, los que tiraban contenedores no reivindicaban nada, los que corrían no sabían por qué lo hacían, los que les disparaban pelotas de goma lo hacían sin medida y el que mandó prohibir las fiestas no sabía muy bien por qué lo había hecho.



